En casi cualquier gasolinera española conviven dos gasolinas: la 95 y la 98, con una diferencia de precio que suele moverse entre 10 y 20 céntimos por litro. La pregunta del millón: ¿está pagando algo útil quien elige la 98, o es dinero tirado? Depende de una sola cosa: de lo que pida tu motor.
Qué significa el número
El 95 y el 98 indican el octanaje (RON): la resistencia de la gasolina a detonar de forma descontrolada cuando el motor la comprime. No mide “calidad”, ni “pureza”, ni energía. Un octanaje mayor solo aguanta más compresión antes de autoencenderse.
- Un motor diseñado para 95 no gana nada quemando 98: no da más potencia, no consume menos de forma medible, no “se limpia”.
- Un motor diseñado para 98 (alta compresión, deportivos, algunos turbo) sí necesita ese octanaje. Con 95, la electrónica moderna se protege retrasando el encendido: pierdes potencia y afinas el consumo hacia arriba.
Cómo saber cuál pide tu coche
Está escrito en dos sitios: la tapa del depósito y el manual del vehículo. Busca la etiqueta europea (E5, E10) junto al octanaje mínimo. La inmensa mayoría del parque español — utilitarios, compactos, SUV familiares — pide 95. Si tu tapa dice “RON 95”, el debate ha terminado: usa 95.
Un caso intermedio: algunos manuales dicen “RON 95 admitido, RON 98 recomendado”. Ahí la 98 aporta algo real (el fabricante calibró el motor para aprovecharla), y la decisión es puramente económica: potencia plena frente a sobreprecio.
¿Y los aditivos “premium”?
No confundas octanaje con las gasolinas “premium” de marca (las 98 con apellido comercial). Su paquete de detergentes y antifricción es real, pero toda la gasolina vendida en España lleva ya los aditivos mínimos legales para mantener el motor en condiciones normales. Para un coche moderno con mantenimiento al día, el beneficio extra es difícil de notar fuera del laboratorio.
La cuenta rápida
Con una diferencia de 15 céntimos por litro y un depósito de 50 litros, elegir 98 sin necesitarla cuesta 7,50 € de más por repostaje. A un depósito cada dos semanas, casi 200 € al año — bastante más de lo que cuesta una revisión.
En cambio, si tu motor exige 98, ahórrate el experimento de la 95: el ahorro por litro se lo come la pérdida de rendimiento, y en motores antiguos sin sensor de picado puedes incluso causar daños.
En resumen
- Mira la tapa del depósito. Es la única opinión que cuenta.
- Si pide 95, reposta 95 — y ahorra de verdad eligiendo una gasolinera barata, no una gasolina cara.
- Si pide 98, reposta 98 siempre.
La diferencia entre gasolineras de un mismo municipio suele ser mayor que la diferencia entre la 95 y la 98 de la misma estación. Busca tu municipio y compara los precios oficiales de hoy antes de salir de casa.